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Portada The Economist, Octubre 2017

Edición de Octubre 2017, The Economist

Con agrado y curiosidad leí el articulo de The Economist sobre “La muerte del Glaciar del Humboldt de Venezuela (The death of Venezuela’s Humboldt glacier)” en su edición tanto impresa como digital, por eso ésta entrada la voy a dedicar a relatar una experiencia vivida en ese glaciar y algunos puntos sobre las íes que se hacen necesario respecto al enfoque político-economicista (es una revista de economía) que el autor ofrece al indicar de inmediato en el copete: “La turbulencia política está haciendo imposible que los científicos lo estudien (Political turmoil is making it impossible for scientists to study it)”.

A continuación el artículo integro en ingles:

The death of Venezuela’s Humboldt glacier

Political turmoil is making it impossible for scientists to study it

VENEZUELA is a tropical country, with rainforest in the south and east, and baking savannah stretching towards its northern Caribbean coast. The Sierra Nevada de Mérida mountain range in the north-west offers relief from the heat. In 1991 five glaciers occupied nooks near their peaks. Now, just one remains, lodged into a cwm west of Pico Humboldt. Reduced to an area of ten football pitches, a tenth of its size 30 years ago, it will be gone within a decade or two. Venezuela will then be the first country in the satellite age to have lost all its glaciers.

The retreat of the Humboldt glacier, named for Alexander von Humboldt, a German explorer of the 19th century, is the final stage of a 20,000-year process, the recession of an ice sheet that covered 600 square km (about 230 square miles) of Venezuela in the most recent ice age. Climate change has sped it up.

Scientists want to study the glacier in its final years but Venezuela’s tumultuous politics is making that difficult. Carsten Braun, a glaciologist at Westfield State University in Massachusetts, thinks his most recent visit in 2015 was the last by any scientific expedition. Even then, conditions were “a little dicey”. Men in military uniform pulled him off a bus and interrogated him. Now, Venezuela’s hyperinflation and rampant crime make it too dangerous to travel with the bundles of dollars needed by mountaineering scientists.

It is no longer worth hauling heavy machinery to the glacier to extract samples from it; Humboldt is too small and dirt-caked for that. But Mr Braun would like to dot it with sensors to measure water run-off, and erect weather stations to capture data on wind, temperature and barometric pressure. That would help him understand how weather influences the melting of tropical glaciers. Until Venezuela calms down, Mr Braun will be restricted to monitoring the Humboldt glacier’s decline remotely, using satellite imagery, which just reveals how fast it is melting.

That is a loss not just for science but for people in other Andean countries who rely on meltwater from tropical glaciers. In springtime that runoff is an important source of water for residents of Bogotá, Colombia’s capital, for example. Closer study of Humboldt’s decline might provide knowledge that could help them. Venezuela’s ever-deepening crisis makes it impossible for now.

Una vivencia.

Glaciar humboldt

Glaciar Universidad, por el año 2000

Desde 1992 ando pateando montañas y el Humboldt fue el Pico icono para la práctica de la escalada en hielo, tenía en aquellos años un glaciar enorme y estaban claramente definidas las vertientes norte, noreste y la normal o sur con su glaciar Universidad, el más grande puesto que el Glaciar Timoncito (en la base del Pico Bolívar) ya había desaparecido por completo.

Por el año dos mil, escalando el Humbold con mi compañera de entonces, Sibyl Brugger (Geógrafa especialista en avalanchas del Eidg. Institut für Schnee- und Lawinenforschung SLF, Suiza) pude notar que en menos de dos años el Glaciar Universidad había retrocedido de manera alarmante, había desaparecido una pared llamada Los Hielitos, pared de hielo vertical donde años atrás había pasado el susto de mi vida al quedar colgado de un piolet.

Debido a la desaparición de Los Hielitos se había destapado la  roca hasta mucho más arriba de la laguna homónima, en la pata del glaciar (ahora mucho más arriba) se había creado una gran fosa donde escurría el agua del deshielo.

Sibyl y yo caminamos todo el nuevo perímetro del glaciar, mi impresión no paraba y Sibyl (quien había estado conmigo en años anteriores en el mismo glaciar desaparecido) expresaba aún más su asombro pues tenía los conocimientos técnicos geológicos sobre lo que estaba ocurriendo.

La pernocta esa noche en la Laguna Verde, lugar de nuestro campamento, no fue del todo serena pues Sibyl me explicaba que esa gran fosa podía generar un gran desastre si los bloques de hielo superiores caían y hacían que el agua se desbordara; si eso ocurría de seguro la inundación iba a llegar a nuestro campamento. Afortunadamente no ocurrió nada, pero escuchaba con mucha atención las experiencias que Sibyl había estudiado en Suiza al respecto. Acordamos avisar al personal de INPARQUES de esa gran fosa y el peligro que podría generar. Hay fotografías de esa excursión, espero que Sibyl las digitalice para compartirlas, son testigos sin duda de una etapa muy rápida del retroceso de los glaciares en la Sierra Nevada de Mérida.

Mr. Braun y la Sierra Nevada de Mérida.

Mr. Carster Braun

Fotografía tomada del Blog de Carster Braun

Dice el articulista de The Economist que quizás sea Mr.Carster Braun, glaciólogo de la Westfield State University en Massachusetts USA, el último científico que ha logrado llegar al Humboldt a pesar de que en el año de su visita (2015) tuvo algún inconveniente con la policía, quien lo bajo de un autobús para interrogarlo, aduce también el articulista que las condiciones de hiperinflación y el crimen hace que hoy sea muy peligroso hacer una expedición para los montañistas con interés científico. Más adelante voy a demostrar que no fue el primero ni el último en hacer trabajos científicos en nuestra sierra, a pesar de las crisis económicas, políticas, sociales o mentales de los venezolanos.

En efecto, Mr. Carster Braun tiene en su blog: https://carstenbraun.us/ muchísimos trabajos de investigación en relación a su área de estudio, pero resalto el siguiente: Braun, C. and Bezada, M., 2013, The Disappearance of Glaciers in Venezuela. Journal of Latin American Geography, 12(2), 85-124. Este articulo tiene como co-autor a Maximiliano Bezada de la Universidad Pedagogica Libertador, en Caracas, he aquí el resumen de dicho trabajo.

Resumen
La desaparición de los glaciares en Venezuela es narrada cronológicamente a
través de una extensa recopilación y análisis de la literatura científica, mapas y
fotografías históricas. Un análisis de datos climáticos y mapeo GPS en 2009 y
2011 proporcionan el contexto moderno del único remanente glacial presente.
La recesión glacial venezolana durante el siglo veinte es similar a otras partes de América del Sur y en consonancia con los efectos previstos del cambio climático regional. Hoy en día, solo un glaciar con una superficie de aproximadamente 0.1 km2 queda en los Andes venezolanos cerca la ciudad de Mérida, este probablemente desaparecerá en la presente década. Sin embargo, la falta de datos sobre el balance de masa de este glaciar limita nuestra capacidad de apreciar la historia de los glaciares en Venezuela y un programa de monitoreo integral se necesita con urgencia antes de que Venezuela se convierta en un país totalmente libre de hielo glacial.

La Universidad de Los Andes y su relación con el Pico Humboldt.

Ahora, quiero compartir con Ustedes otros extraordinarios trabajos que se han hecho sobre el retroceso glacial en nuestra Sierra Nevada, hechos por nuestra gente, merideños quienes día a día ven el retroceso de esa hermosa Águila Blanca y que mas allá de la realidad que vivimos (muy dura a veces), nos permiten ratificar que nunca hemos parado de trabajar, de investigar y tratar de dar soluciones a nuestros problemas.

picos altos

imagenes pico humboldtY por último el Libro del Dr. Carlos Chalbaud Zerpa, La Historia de la Sierra Nevada de Mérida, lo dejo para su libre descarga y difusión.

Parte 1.

Parte 2.

Parte 3.

Nuevas Iniciativas.

Hace pocos años, quizás 2 máximo, bajando del Humbold coincido con un grupo quienes me indicaron que estaban tomando muestras y haciendo mediciones sobre el glaciar, eran estudiantes de la Universidad de Los Andes, no recuerdo cual fue el trabajo que me indicaron estaban haciendo, de lo que si estoy seguro es de un programa de  la Universidad de Los Andes denominado Merida 2030… hacia la merida que queremos y el proyecto de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales: Retroceso de glaciares y colonizacion periglacial en los picos Bolívar, Humbolt y Bomplad (Andes de Venezuela) de Oriana Karina Camacho Pérez.

Estas son quizás las iniciativas visibles de los estudios que se están llevando a cabo en la actualidad y espero con mucha sinceridad que el estimulo y las ganas no se les acabe, pues recursos estoy seguro que no tienen.

A modo de nota final.

Como se pudo leer, más allá del drama con el que se expone el tema en The Ecnomist, hay una realidad, una Universidad que con sus limitaciones, estudia, trabaja, investiga y trata de dar algún tipo de respuesta a situaciones coyunturales, pero sobre todo un grupo de ciudadanos que, a pesar de las desgracias a que son sometidos por su clase política, sigue haciendo lo mejor que puede en la continuidad de estudios y líneas de investigación apegadas a su entorno.

Quizás si haga falta orientar la investigación en los aspectos que Mr. Braun menciona, pero el equipamiento que él indica puede ser fácilmente proporcionado por facultades de la Universidad de Los Andes. Creo que mas allá de la lamentación, Mr. Braun debería hacer contacto con los equipos e instituciones adecuadas para hacer un trabajo inter universitario y sin necesidad de él salir de su zona de confort recibir los datos necesarios, querer es poder, dicen por allí.

A finales de los 1800 y los primeros 25 años de los 1900, mientras Venezuela se desangraba en guerras y luchas por el poder, en Mérida se visitaban los glaciares y las montañas con intereses científico y deportivo, por siempre la Sierra Nevada ha aislado un poco el realismo mágico de la política de estas tierras, por eso Mr. Braun no será el último científico o montañista que suba el Humboldt.

Si alguien sabe de otro proyecto orientado al estudio de los glaciares, hágamelo saber, con gusto lo difundire.

¡La desaparición de los glaciares es inevitable, es un fenomeno natural acelerado por nuestra sociedad!

Deja el drama y trata de cambiar tus hábitos para intentar que duren un poquito más.


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Hace casi un año se encendieron las redes sociales con mi articulo: Piedras Blancas, el Pico más Alto de la Culata. HECHO CON UN VEHÍCULO 4X4. Es triste que hoy deba hacer un articulo algo parecido, pero ya no con un vehiculo 4×4, sino con una moto de alta cilindrada y con un protagonista que, sin duda, es figura publica y como tal debe dar ejemplo, el señor Nicolas Cardona.

Éste señor ha mostrado en su cuenta de Instagram una “hermosa” colección de fotografías tomadas en los parques nacionales de Mérida, pasando inclusive por los puntos de control de INPARQUES y llevando su moto a posar en las lagunas andinas a más de 4.600 metros sobre el nivel del mar.

Cualquiera podría decir, “que hermoso y que heroico este señor”, yo solo puedo decirle, “QUE IRRESPONSABLE, FALTA DE RESPETO Y POCO COMPROMETIDO CON EL PAÍS Y SUS RECURSOS”.

Hay que decirle tambien al señor Cardona, ya que al parecer en los puestos de guardaparques no lo hicieron (y si lo hicieron el hombre no le paró), que ESTÁ PROHIBIDO EL ACCESO CON VEHÍCULOS (INCLUYENDO BICICLETAS Y MOTOCICLETAS) A LOS PARQUES NACIONALES DE VENEZUELA. QUE SU CONDUCTA ES IRRESPETUOSA CON EL AMBIENTE Y CON LA LEY Y QUE EVIDENTEMENTE ACARREA ACCIONES LEGALES, QUE EL ENTE DEL ESTADO ENCARGADO DE LA CUSTODIA DE ESOS PARQUES DEBERÍA EJECUTAR, PUES A RELEVO DE PRUEBAS, CULPABILIDAD DE LA PARTE.

Aquí les dejo as hermosas fotos que ha colgado Nico en su Instagram y que se convierten en pruebas de su irrespeto al ambiente y las leyes venezolanas, ojala INPARQUES haga algo.

 

mukumbari

Mukumbari (“sitio donde yace o duerme el sol”, según http://mukumbari.com/), este vocablo indígena Tatuy está calando poco a poco como parte del lenguaje cotidiano del merideño, sin duda enmarcado dentro de una aceptable campaña de marketing dirigida desde el Ministerio del poder Popular para el Turismo; Mukumbari se está asociando también a una experiencia inolvidable a través de los distintos espacios del Teleférico de Mérida, obra maravillosa hecha con dinero de todos los venezolanos.

Pero para explicar está entrada y evitar que se me mal interprete (algo que por lo general no logro), debo contextualizar el relato, así que, si desea inmiscuirse en MI EXPERIENCIA MUKUMBARI, por favor siga leyendo atentamente.

El 24 de Junio es una fecha especial para salir de la rutina y el estrés laboral, así que una caminata de montaña junto a los aspirantes del Grupo Andino de Rescate (GAR) era para mi una opción más que aceptable. así pues, habíamos acordado ir al Pan de Azúcar en la Culata, a las 6 am el encuentro.

Puntual en el sitio, espero que llegue el resto de los senderistas, uno a uno van llegando a la parada del transporte publico de la linea El Valle, completada la cuota de participantes procedemos a conversar con los transportistas quienes nos indican que ellos no van hasta La Culata, a pesar de la negociación intentada (darles un poco más para que nos llevaran a destino), el sujeto nos ratifica el no, debido a que si lo hace puede ser multado por la linea. No nos queda otra que acudir a la alternativa que ofrece el gobierno frente al desguarnecimiento de la población de la Culata por parte del sector privado de transporte. En los alrededores de la estación del Trolcable se apostan una serie de buses Yutong que ofrecen el transporte a precios muy módicos hasta nuestro destino, sin embargo allí nos informan que por ser día feriado entre otras razones que no me preocupe en captar, no había transporte hasta La Culata. Triste y lamentable que esto ocurra en un ciudad con supuesta cultura turística, dejar sin acceso a una zona turística a los posibles visitantes es un acto de saboteo al turismo.

En este punto nos quedaba tomar la decisión de a donde ir, se me ocurrió que podíamos ir a Cabaña de Los Curas, en el Valle, pero veníamos de la parada y generaba cierto nivel de fastidio devolvernos, así que uno de los muchachos lanza la idea de ir a la Segunda Estación del Teleférico. Dirigí mi mirada hacia la montaña, vi la estación, saque cálculos, tiempo y ahorro en dinero, así que acepte la propuesta, vamos a la segunda estación del teleférico de Mérida, Mukumbari.

No he subido a conocer las estaciones terminadas, las conozco solo mientras estaban en la fase de construcción pues en mis distintos ascensos se recorren los espacios adyacentes, sin embargo, enmarcada mi cabeza en la campaña de marketing de LA NUEVA EXPERIENCIA MUKUMBARI, pues me llene de expectativas. Además me siento parte del proceso formador del personal del Mukumbari pues he impartido docencia a muchos de sus trabajadores en los diplomados del INATUR de Guía de Turismo de Naturaleza, pero sigamos con el cuento…

Decididos, arrancamos por la cuesta hacia la Segunda Estación, mucha gente haciendo deporte en la cuesta, mucha actividad a pesar de la hora, eso anima y fortalece.  En poco menos de dos horas ya nos habíamos comido el camino, llegando a un sector donde esta la planta que trata las aguas negras de la estación, solo nos quedaban un par de curvas, casi 50 metros y estábamos en la meta.

Pero es en este punto donde comienza mi gran Experiencia Mukumbari , como si nos estuvieran esperando nos encontramos con dos personajes, nomina de VENTEL, uno menos agradable que el otro, quienes detienen en nuestra carrera, haciéndonos resollar y parar de golpe las pulsaciones que llevábamos controladas. EL sudor comienza a caer por mi rostro y quitando mis audífonos de los oídos intento iniciar un dialogo con el par de cancerberos.

Con la frente arrugada y un uniforme muy bien identificado, uno de los cancerberos empieze a lanzar preguntas tales como ¿donde está el permiso de INPARQUES?, ¿por qué subieron por aquí?, ¿qué vienen a hacer?… yo empiezo a bloquear mis respuestas y trato de encontrar una forma de dialogo que le baje intensidad al interrogatorio del cancerbero, me siento y trato de explicar el motivo de nuestra visita. Debo reconocer que el otro personaje fue mucho más amable y educado, hasta me reconoció y trato de suavizar también el discurso violento del cancerbero.

Luego de algunos intentos infructuosos de contactarme con una amiga de INPARQUES que tenia conocimiento de nuestro ascenso, el cancerbero nos dirige a la estación, nosotros 9 mas un señor y su hijo seguimos como en procesión la marcha solemne que sin duda mostraba fuerza y poder al cancerbero.

La Experiencia Mukumbari toma un vuelco especial al llegar a la estación, somos recibidos por dos Guardias Nacionales con su fusil en posición de ataque, no tenia conocimiento si era que habían radiado la presencia de grupos paramilitares o guerrilleros en las adyacencias de la estación, nosotros, simples montañistas, estábamos inmersos en un posible conflicto armado. A los pocos minutos, el cancerbero nos muestra a su AMO, otro personaje de VENTEL, quien nos hace otra serie de preguntas que nuevamente, para evitar mi explosión de carácter las bloqueo (escucha selectiva). El AMO nos dice claramente que debemos estar fuera de las instalaciones de la estación, que no debemos acceder ni siquiera a las áreas verdes, es en este momento de mi Experiencia Mukumbari en que se confunden mis pensamientos, pues ver una campaña publicitaria centrada en la nueva experiencia, socialismo, poder popular, ministerio de turismo, Venezuela es de todos y un larguísimo etcétera me pregunte, “vaya, ¿será que estoy en otro país?”.

El AMO se retira, pero deja al cancerbero para que nos custodie, el carajo hace muy bien el trabajo, nos impide acceder a las instalaciones, nos prohíbe pisar grama, el agua es custodiada fielmente y cada vez que nos acercamos ladra… Pero el trabajo del cancerbero se iba a tornar mucho más duro a la hora de nuestra llegada, un grupo de aproximadamente 25 niños y 10 adultos scouts llegan a la estación por la misma ruta que nosotros hicimos.

Los niños gritan, pisan la grama, invaden los espacios que el cancerbero cuidaba celosamente, el carajo arrugaba cada vez más su frente, la impotencia se lo tragaba, la perfección del silencio y orden que nos impuso se ven degradadas a caos y el poder que detentaba frente a nosotros se caía a pedazos, en nosotros se dibuja una pequeña sonrisa de satisfacción frente al ambiente que generaban niños, niñas y el griterío característico de los scouts, el cancerbero iba y venia tratando de mostrar a su AMO que intentaba retomar el poder.

A los niños se les hace pequeño el espacio, sus recreadores tratan de mantenerlos ocupados, sin embargo pasan los minutos y se nota el ansia del jefe del grupo scout, su deseo era bajar por teleférico, hablan con bomberos, hacen llamadas… en este punto nosotros aspirábamos también un descenso.

Debo reconocer que la actuación del Grupo Scouts Orion fue de una total y absoluta inocencia, (recibí una aclaratoria de parte de uno de los encargados del grupo scout que me obliga a cambiar la palabra usada aquí anteriormente pues el grupo era de 46 niños y 12 adultos quienes días previos habían entregado una carta a la empresa VENTEL, no hubo irresponsabilidad de parte ellos, fue la empresa quien nunca respondió la solicitud que ellos hicieron).

Muy calmado le dije al cancerbero y su asistente, otra chica que habló con nosotros, que si la normativa de la empresa es impedir el acceso a cualquiera que suba caminando deben garantizar puntos de control en las zonas de acceso, así como la información correspondiente, pero como va a ser imposible que ellos prohíban el acceso a los senderos deben garantizar a quienes lleguen de esa manera el acceso a baños y algún punto comercial en las afueras de la estación. También me dejó algunas dudas las siguientes palabras de la asistente del cancerbero: “ustedes pudieran usar las instalaciones pues están limpios, pero no queremos que accedan personas con mal aspecto o sucios”. ¿Qué pasará con los montañistas y turistas que usarán el sistema teleférico luego de 4 o 5 días de travesías y escaladas?, ¿ tendrán que bañarse y ponerse sus mejores atuendos antes de abordar el sistema?

Mi Experiencia Mukumbari termina a las 2 pm cuando iniciamos caminando nuestro descenso a la ciudad de Mérida, el temor inducido por el cancerbero nos hace inclusive temer cualquier contacto con los turistas que en ese momento se encontraban por el camino que íbamos a tomar.

Sin despedirnos y solo agradeciendo al clima y la natura por la buena ruta nos fuimos, íbamos dejando atrás poco a poco la pésima vibra que acumulamos al estar tan cerca de la Segunda Estación del Teleférico Mukumbari.

Ahora, dejo claro que puedo entender las razones de la empresa para ser cuidadoso en el acceso a las instalaciones y sus adyacencias, bombas y plantas de tratamiento se encuentran por los alrededores y pueden ser victimas del hampa, en lo que no estoy de acuerdo es el trato a la gente, pues hasta una empresa capitalista intenta enamorar a sus potenciales clientes. Mas allá de eso se trata de educación, de respeto y sobre todo humanismo.

Ninguno de quienes han pasado por los diplomados del INATUR, incluyendo al presidente del Teleférico el ingeniero Jose Gregorio Martinez (quien por cierto tiene pelo largo y no usa traje) pueden decir que el trato a los turistas se enmarca en las características de los personajes aquí indicados (cancerbero, AMO y asistente), quizás ésta entrada ayude a corregir esas fallas en el trato a la gente y generar valor agregado a la oferta turística de Mukumbari, ojala se rectifique en esta etapa pre comercial en la cual podemos entender (pero nunca justificar) semejantes exabruptos, rectificar es de sabios.

¡Por ahora, Mi Experiencia Mukumbari fue un asco!

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¡Camina hasta la segunda estación del teleférico, tienes el derecho de usar nuestros caminos y senderos!

¡Que nadie te detenga!