MacDonald’s – Fidel – Arturo’s, el día que vi al comandante…

Publicado: 26 noviembre, 2016 en Comunidad
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Los eventos nos obligan a recordar y reordenar ideas, conceptos y vivencias que marcan  la vida, ademas nos permiten tomar ese  pedazo de tiempo para dejar plasmado algunos cuentos que entre amigos, cervezas o vino, uno como cuenta cuento (el tiempo nos convierte en eso) se encarga de rememorar y gesticular, es obligación vital escribirlos.

El titulo de la entrada podría parecer ilógico, ¿qué tiene que ver  MacDonald’s, Fidel Castro y Pollos Arturo’s?, bueno, ahí les va mi cuento…

Desde mis tiempos de niño, cuando ocupaba mi tiempo sintonizando la Onda Corta en vez de jugar en las canchas con otros chamos, comencé a lidiar con una emisora que me llamaba poderosamente la atención: Radio Habana Cuba. Mis pocos conocimientos sobre política nacional o internacional me permitía escuchar otras emisoras también, Radio Francia Internacional, La Voz de Los Estados Unidos de América, Radio Beiging, y muchas otras que se  escapan a mi memoria; pero había una que chocaba con mi entendimiento, Radio Marti. Luego entendí, Radio Marti es la contraparte de Radio Habana. Recibí de Radio Habana Cuba varas tarjetas QSL pues en esos tiempos usaba el correo postal para escribirles y reportar mi sintonía, en esas postales se veía monumentos de la Habana y a un par de barbudos: Fidel y el Che.

Por estupidez de la vida y esas etapas de depresión que llegan a uno sin los conocimientos adecuados para manejarlas, bote, regale o queme todas esas estampillas, postales, tarjetas QSL, correspondencias, era algo así como el Facebook de hoy pero de manera física y que tardaban a veces semanas en llegarte desde cualquier parte del mundo, en mi caso muy especial de Cuba, donde hice muchísimos amigos por correspondencia. Son iconos en mi cabeza las caras de mis padres cuando empezó a llegar a la casa cartas y paquetes de otros países, contaba yo con escasos 13 o 15 años.

Así se forjo mi carácter de insipiente investigador, leí, leí y leí cosas buenas y malas sobre Fidel, sobre el Che, luego las distracciones o etapas de la vida te alejaban de esas lecturas, pero que poderosa es la mente, nunca las olvide, permanecieron en la cabeza y ante cualquier destello saltaban a la parte frontal del cerebro.

Chavez.

No voy a escribir de Chavez, pero si de aquella oportunidad que me dío para tener al frente a Fidel, corría el año 2.000, diciembre si no me equivoco, a un año de la tragedia de Vargas, en Mérida me encargan de activista  político juvenil y de conseguir un grupo de panas para ir a caracas a recibir al comandante Fidel quien haría su primera visita oficial en tiempos de Chavez.

No pude desperdiciar la oportunidad, nos brindaban transporte, alimentación pero sobre todo esa increíble oportunidad de ver y escuchar a Fidel de viva voz, mis tiempos de activismo político de izquierda estaba en efervescencia, partimos a caracas casi 20 panas, todos emocionados y agradecidos por la oportunidad.

El viaje fue como todo viaje a actividades políticas en Caracas, más aún con jóvenes, jodedera, unos tragos para calmar las ansias, buenos autobuses, cansancio normal…

Llegamos a Caracas, Parque Los Caobos a eso de las 10 am, nos hidratamos y comimos sendos panes con jamón y queso, es allí cuando  alguien encargado de la movilización de la gente del interior nos dice, vamos a movernos a La Guaira, recibiremos a Fidel en el mismo aeropuerto. Muchachos de todo el país pululaban los alrededores de Los Caobos, me decía a mi mismo, ¡vaya Juan Rondón, no eres el único en el país  que pensaba lo importante de Fidel en el mundo!. Ese encuentro sirvió para , de alguna manera, espantar mi soledad  política.

Fidel.

Montados en el autobús que nos llevaría a La Guaira, recibimos unos cuantos papeles que tenían escrito algunas consignas que debíamos gritar al momento de ver a Fidel bajar del avión, entre las que recuerdo están: “Yankee go home” y “Fuera la bota Yankee” algo así. Intentamos practicarlas en el bus, pero íbamos muy cansados, ademas el calor hacia mella en nuestro frío espíritu andino.

Las 3 pm creo y nos ubican en un sector de la pista del aeropuerto, con banderitas cubanas y venezolanas, nuestra emoción se incrementa al ver llegar un avión cerca de nosotros, nos dicen, “ahí viene Fidel”. Algunos sacamos  los papeles para recordar las consignas, levantamos las banderitas, el avión se acerca a nosotros, vemos una especie de tarima al fondo, se detiene el avión al frente nuestro, se abre la puerta del avión, dos hombre bajan la escalera, se asoma Fidel a la puerta del avión, levanta su mano y nosotros le respondemos con nuestros gritos y alegría moviendo las banderitas, Fidel baja las escaleras, lo recibe Chavez, un abrazo, nosotros gritando y moviendo las banderitas, ¡que emoción!, ya nos olvidamos del papel que nos dieron en el bus, gritábamos consignas propias, Fidel y Chavez levantan su mano y se retiran de la pequeña tarima luego de los himnos nacionales, se acabo todo, Fidel se fue con Chavez y no se si fue mi percepción, pero  pareciera que Fidel no nos había escuchado, la cosa fue muy rápida, yo me sentí insatisfecho…

McDonald’s.

Nos volvemos al autobús, yo me sentía vació, aspiraba algo más, no se, como que Fidel nos saludara, que nos mirara a los ojos, de esas cosas juveniles que uno aspira de un artista.

Las 5 pm calculo yo, el hambre nos empieza a afectar, como encargado de mi grupo debo moverme para buscar la comida a mi gente, me dirijo entonces hacia unos camiones que estaban cerca de los autobuses, allí aprecio la magnitud de la tragedia de un año atrás, cuando los deslaves arrasaron con Vargas, aún se podía ver en las paredes de las casas el nivel que alcanzo la tierra mojada, la tierra convertida en agua, en muchas oportunidades sobrepasaba mi estatura, reflexiono, ¡vaya que duro ha de haber sido para la gente de Vargas!.

Al acercarme al  jefe de  la movilización de los grupos del interior, el hombre me dice, “Mérida, trae a dos más pa’ que llevan la comida”, presuroso voy a mi grupo y me devuelvo con dos panas más, nos entregan 3 cajas, fue rápida la entrega, nos dicen muévanse que necesitamos entregarle a otros, nos llevamos las cajas a nuestros sitios y ¡oh sorpresa!, nuestra comida eran cajitas felices de MacDnonld’s (Hamburguesa, papitas, salsa).

Me indigne, no fui e único, nos preguntábamos, ¿pero como es posible, gritamos consignas en contra del imperialismno, de los Yankees y recibimos alimentos de una de las más representativas empresas Yankees?. Además, ¿por qué en vista del colapso económico y social de Vargas, el estado de pobreza en que sumió la tragedia a esta población, no   se invirtió dinero en comprarles  a los pobladores  nuestro alimento?, así sea una arepa hecha por la gente de Vargas iba a ser muy bien recibida. Algunos de los panas no comieron, la iban a tirar, pero cambiamos de opinión al ver a un grupo de 4 chamitos deambulando por la avenida pidiendo plata, los llamamos y les ofrecimos nuestro almuerzo, se lo comieron con gusto, algunos de nosotros decidimos deambular por Vargas para comprar algo y calmar el hambre y la arrechera que teníamos.

Chavez y Fidel.

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Fotografía tomada de Internet (Adalberto Roque)

Discutimos groseramente con mucha gente, con los encargados, los que callados hacían un gesto de aceptación al uso de MacDonald’s para alimentarnos, luego de desahogarnos, nos aprestamos a cubrir la avenida que circunda la Casa Guizpucona, donde se había levantado una tarima para la firma del convenio Cuba – Venezuela, nuestro animo se había divorciado del animo de los organizadores, de alguna manera ya íbamos solos por Vargas, no hacíamos caso de las directrices emanadas de los organizadores quien nos pretendían apostar frente a la tarima para gritar nuevamente las consignas.

Era algo así como las 6 pm cuando sin querer, apostados en la Avenida, escuchamos a la gente decir, “ahí vienen” vimos acercar un carro, detrás algunos motorizados y otros vehículos, a medida que el primer vehiculo se acerca se me van despejando dudas de quienes están a bordo, eran Fidel y Chavez, este ultimo iba manejando, Fidel de copiloto. Mi emoción fue increíble, sentí por primera vez en mi vida aquello que un fanático puede sentir por algún artista, banda de rock o un simple religioso cuando es tocado por el espíritu santo. Mi corazón salto de la emoción, además ambos hicieron un gesto de saludo cuando pasaron al frente mio. No hallé consigna adecuada para gritar, solo atine a decir “Chavez, Fidel” y levantar mis manos intentando saltar la barra interpuesta entre la calle y mi cuerpo.

Ya había valido la pena mi viaje a Vargas, los había visto juntos y bastante cerca, a partir de allí tuve un bajón emocional producto del hambre, cansancio y trasnocho, así que me senté plácidamente en los alrededores de la Casa Guipuzcoana a intentar escuchar a Fidel, quien se dirigía al publico desde la tarima.

Pollos Arturo’s.

Nos veníamos a Mérida, así que reuní todo mi grupo para primeramente llegar a Caracas, donde nos prometieron comida, y luego partir a Mérida, no recuero la hora, quizás 8 y 30 pm, de verdad todos estábamos cansados, solo queríamos dormir en el bus y llegar a casa.

Al llegar a Caracas nos concentramos en el Parque Los Caobos nuevamente, buscamos la comida y ya nada nos sorprendía, la comida era Pollos Arturo’s, una empresa más del imperio, era como una cachetada que nos estaban dando por haber gritado tantas consignas en contra del imperio, nos gano el hambre, nos gano el cansancio, no peleamos con nadie más, tomamos nuestro pollo y comimos, nos dieron hasta por la cédula, sentíamos el espíritu abatido.

DEP Fidel.

Siempre recuerdo esta experiencia y la cuento pues forma parte de esas contradicciones que surgen en el espíritu joven, pero también en esas incipientes experiencias revolucionarias que quizás sean inocentes, o tal vez tengan algo perverso de fondo.

Mi admiración a Fidel sigue intacta, sus acciones, su discurso, todo él, muy a pesar de la basura mediática que abunda en el planeta.

Descansa en Paz Comandante

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¡No solo la historia te absolvió, también te reivindica!

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comentarios
  1. Ricardo dice:

    La imperialista Mc Donald’s emplea a venezolanos. La franquicia VENEZOLANA Arturo’s empleaba a venezolanos. Las hoy defuntas areperas socialistas no sobrevivieron ni siquiera con el dinero del Estado, y los que trabajaban allí están bachaqueando o desempleados. Cuál es mejor?

Gracias por leer mi articulo, si deseas deja una respuesta

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