mukumbari

Mukumbari (“sitio donde yace o duerme el sol”, según http://mukumbari.com/), este vocablo indígena Tatuy está calando poco a poco como parte del lenguaje cotidiano del merideño, sin duda enmarcado dentro de una aceptable campaña de marketing dirigida desde el Ministerio del poder Popular para el Turismo; Mukumbari se está asociando también a una experiencia inolvidable a través de los distintos espacios del Teleférico de Mérida, obra maravillosa hecha con dinero de todos los venezolanos.

Pero para explicar está entrada y evitar que se me mal interprete (algo que por lo general no logro), debo contextualizar el relato, así que, si desea inmiscuirse en MI EXPERIENCIA MUKUMBARI, por favor siga leyendo atentamente.

El 24 de Junio es una fecha especial para salir de la rutina y el estrés laboral, así que una caminata de montaña junto a los aspirantes del Grupo Andino de Rescate (GAR) era para mi una opción más que aceptable. así pues, habíamos acordado ir al Pan de Azúcar en la Culata, a las 6 am el encuentro.

Puntual en el sitio, espero que llegue el resto de los senderistas, uno a uno van llegando a la parada del transporte publico de la linea El Valle, completada la cuota de participantes procedemos a conversar con los transportistas quienes nos indican que ellos no van hasta La Culata, a pesar de la negociación intentada (darles un poco más para que nos llevaran a destino), el sujeto nos ratifica el no, debido a que si lo hace puede ser multado por la linea. No nos queda otra que acudir a la alternativa que ofrece el gobierno frente al desguarnecimiento de la población de la Culata por parte del sector privado de transporte. En los alrededores de la estación del Trolcable se apostan una serie de buses Yutong que ofrecen el transporte a precios muy módicos hasta nuestro destino, sin embargo allí nos informan que por ser día feriado entre otras razones que no me preocupe en captar, no había transporte hasta La Culata. Triste y lamentable que esto ocurra en un ciudad con supuesta cultura turística, dejar sin acceso a una zona turística a los posibles visitantes es un acto de saboteo al turismo.

En este punto nos quedaba tomar la decisión de a donde ir, se me ocurrió que podíamos ir a Cabaña de Los Curas, en el Valle, pero veníamos de la parada y generaba cierto nivel de fastidio devolvernos, así que uno de los muchachos lanza la idea de ir a la Segunda Estación del Teleférico. Dirigí mi mirada hacia la montaña, vi la estación, saque cálculos, tiempo y ahorro en dinero, así que acepte la propuesta, vamos a la segunda estación del teleférico de Mérida, Mukumbari.

No he subido a conocer las estaciones terminadas, las conozco solo mientras estaban en la fase de construcción pues en mis distintos ascensos se recorren los espacios adyacentes, sin embargo, enmarcada mi cabeza en la campaña de marketing de LA NUEVA EXPERIENCIA MUKUMBARI, pues me llene de expectativas. Además me siento parte del proceso formador del personal del Mukumbari pues he impartido docencia a muchos de sus trabajadores en los diplomados del INATUR de Guía de Turismo de Naturaleza, pero sigamos con el cuento…

Decididos, arrancamos por la cuesta hacia la Segunda Estación, mucha gente haciendo deporte en la cuesta, mucha actividad a pesar de la hora, eso anima y fortalece.  En poco menos de dos horas ya nos habíamos comido el camino, llegando a un sector donde esta la planta que trata las aguas negras de la estación, solo nos quedaban un par de curvas, casi 50 metros y estábamos en la meta.

Pero es en este punto donde comienza mi gran Experiencia Mukumbari , como si nos estuvieran esperando nos encontramos con dos personajes, nomina de VENTEL, uno menos agradable que el otro, quienes detienen en nuestra carrera, haciéndonos resollar y parar de golpe las pulsaciones que llevábamos controladas. EL sudor comienza a caer por mi rostro y quitando mis audífonos de los oídos intento iniciar un dialogo con el par de cancerberos.

Con la frente arrugada y un uniforme muy bien identificado, uno de los cancerberos empieze a lanzar preguntas tales como ¿donde está el permiso de INPARQUES?, ¿por qué subieron por aquí?, ¿qué vienen a hacer?… yo empiezo a bloquear mis respuestas y trato de encontrar una forma de dialogo que le baje intensidad al interrogatorio del cancerbero, me siento y trato de explicar el motivo de nuestra visita. Debo reconocer que el otro personaje fue mucho más amable y educado, hasta me reconoció y trato de suavizar también el discurso violento del cancerbero.

Luego de algunos intentos infructuosos de contactarme con una amiga de INPARQUES que tenia conocimiento de nuestro ascenso, el cancerbero nos dirige a la estación, nosotros 9 mas un señor y su hijo seguimos como en procesión la marcha solemne que sin duda mostraba fuerza y poder al cancerbero.

La Experiencia Mukumbari toma un vuelco especial al llegar a la estación, somos recibidos por dos Guardias Nacionales con su fusil en posición de ataque, no tenia conocimiento si era que habían radiado la presencia de grupos paramilitares o guerrilleros en las adyacencias de la estación, nosotros, simples montañistas, estábamos inmersos en un posible conflicto armado. A los pocos minutos, el cancerbero nos muestra a su AMO, otro personaje de VENTEL, quien nos hace otra serie de preguntas que nuevamente, para evitar mi explosión de carácter las bloqueo (escucha selectiva). El AMO nos dice claramente que debemos estar fuera de las instalaciones de la estación, que no debemos acceder ni siquiera a las áreas verdes, es en este momento de mi Experiencia Mukumbari en que se confunden mis pensamientos, pues ver una campaña publicitaria centrada en la nueva experiencia, socialismo, poder popular, ministerio de turismo, Venezuela es de todos y un larguísimo etcétera me pregunte, “vaya, ¿será que estoy en otro país?”.

El AMO se retira, pero deja al cancerbero para que nos custodie, el carajo hace muy bien el trabajo, nos impide acceder a las instalaciones, nos prohíbe pisar grama, el agua es custodiada fielmente y cada vez que nos acercamos ladra… Pero el trabajo del cancerbero se iba a tornar mucho más duro a la hora de nuestra llegada, un grupo de aproximadamente 25 niños y 10 adultos scouts llegan a la estación por la misma ruta que nosotros hicimos.

Los niños gritan, pisan la grama, invaden los espacios que el cancerbero cuidaba celosamente, el carajo arrugaba cada vez más su frente, la impotencia se lo tragaba, la perfección del silencio y orden que nos impuso se ven degradadas a caos y el poder que detentaba frente a nosotros se caía a pedazos, en nosotros se dibuja una pequeña sonrisa de satisfacción frente al ambiente que generaban niños, niñas y el griterío característico de los scouts, el cancerbero iba y venia tratando de mostrar a su AMO que intentaba retomar el poder.

A los niños se les hace pequeño el espacio, sus recreadores tratan de mantenerlos ocupados, sin embargo pasan los minutos y se nota el ansia del jefe del grupo scout, su deseo era bajar por teleférico, hablan con bomberos, hacen llamadas… en este punto nosotros aspirábamos también un descenso.

Debo reconocer que la actuación del Grupo Scouts Orion fue de una total y absoluta inocencia, (recibí una aclaratoria de parte de uno de los encargados del grupo scout que me obliga a cambiar la palabra usada aquí anteriormente pues el grupo era de 46 niños y 12 adultos quienes días previos habían entregado una carta a la empresa VENTEL, no hubo irresponsabilidad de parte ellos, fue la empresa quien nunca respondió la solicitud que ellos hicieron).

Muy calmado le dije al cancerbero y su asistente, otra chica que habló con nosotros, que si la normativa de la empresa es impedir el acceso a cualquiera que suba caminando deben garantizar puntos de control en las zonas de acceso, así como la información correspondiente, pero como va a ser imposible que ellos prohíban el acceso a los senderos deben garantizar a quienes lleguen de esa manera el acceso a baños y algún punto comercial en las afueras de la estación. También me dejó algunas dudas las siguientes palabras de la asistente del cancerbero: “ustedes pudieran usar las instalaciones pues están limpios, pero no queremos que accedan personas con mal aspecto o sucios”. ¿Qué pasará con los montañistas y turistas que usarán el sistema teleférico luego de 4 o 5 días de travesías y escaladas?, ¿ tendrán que bañarse y ponerse sus mejores atuendos antes de abordar el sistema?

Mi Experiencia Mukumbari termina a las 2 pm cuando iniciamos caminando nuestro descenso a la ciudad de Mérida, el temor inducido por el cancerbero nos hace inclusive temer cualquier contacto con los turistas que en ese momento se encontraban por el camino que íbamos a tomar.

Sin despedirnos y solo agradeciendo al clima y la natura por la buena ruta nos fuimos, íbamos dejando atrás poco a poco la pésima vibra que acumulamos al estar tan cerca de la Segunda Estación del Teleférico Mukumbari.

Ahora, dejo claro que puedo entender las razones de la empresa para ser cuidadoso en el acceso a las instalaciones y sus adyacencias, bombas y plantas de tratamiento se encuentran por los alrededores y pueden ser victimas del hampa, en lo que no estoy de acuerdo es el trato a la gente, pues hasta una empresa capitalista intenta enamorar a sus potenciales clientes. Mas allá de eso se trata de educación, de respeto y sobre todo humanismo.

Ninguno de quienes han pasado por los diplomados del INATUR, incluyendo al presidente del Teleférico el ingeniero Jose Gregorio Martinez (quien por cierto tiene pelo largo y no usa traje) pueden decir que el trato a los turistas se enmarca en las características de los personajes aquí indicados (cancerbero, AMO y asistente), quizás ésta entrada ayude a corregir esas fallas en el trato a la gente y generar valor agregado a la oferta turística de Mukumbari, ojala se rectifique en esta etapa pre comercial en la cual podemos entender (pero nunca justificar) semejantes exabruptos, rectificar es de sabios.

¡Por ahora, Mi Experiencia Mukumbari fue un asco!

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¡Camina hasta la segunda estación del teleférico, tienes el derecho de usar nuestros caminos y senderos!

¡Que nadie te detenga!

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ACTUALIZADO 25 JUNIO 2016

Por lo general, todo país, ciudad o región del mundo donde se practique el montañismo tiene  un festival de cine,  de fotografías o simplemente un tiempo del año donde se comparten esos momentos especiales que se viven en las montañas; Mérida había carecido de eso a pesar de su gran tradición montañera.

La historia, viva y cambiante, nos trae este año el Festival Nacional de Vídeo Documental de Montaña, Aventura y Deporte Extremo #‎MéridaMucumbaríFilmFestival‬, organizado por la Fundación  GREXECO, quienes me han pedido ser parte del jurado, petición que acepte gustosamente.

En general la presentación de los vídeos fue muy motivadora, en estos tiempos de crisis el animo y las esperanzas se renuevan al ver tantas experiencias  de buena calidad realizadas aquí mismo, donde pisa calle, suda, se alegra y se enfurece.

Quiero hacer mención especial para ArteDoku, participante que mostró una buena cantidad de vídeos y me quito la venda de los ojos al ser testigo del potencial de Mérida en deportes de aventura, me encanto “Deslizando El Vallesito”, “Parkou” me mostro a esos chamos que viven su intensa vida saltando de un lado para otro y que uno se los encuentra por allí, “Kailasha” pone los ojos en los bicicleteros, pero “Reto al Bolívar y Vértigo” fue para mi el edulcorante del festival, pues muestra el ímpetu de Jasef junto a dos escaladas emblemáticas, la tradicional del Bolívar con un descenso por una ruta no tradicional y la documentación de una clásica ruta de alto nivel técnico en la escalada: El Vértigo. Sin dudas, para mi, “Reto al Bolívar y Vértigo” fue una de las mejores presentaciones documentales, con historia, tomas, fotografía y tecnología muy bien usadas, espero poder compartirla con Ustedes una vez que ArteDoku la haga pública.

Para su disfrute, aquí les dejos la lista de vídeos y al final los enlaces para que los disfruten.

¡NOS VEMOS EN EL PRÓXIMO FESTIVAL!

Vídeos participantes

  1. Pequeños Grandes en la cumbre – Greisly Avendaño
  2. Arauta Merú – Yuppi
  3. El Quinto Elemento – Diego Ibarra
  4. Deslizando el Vallesito – ArteDoku
  5. Pueblos – Fundación Ymago
  6. Mifafi – La Culata 38K en homenaje a Ramón Blanco.
  7. Kailasha – ArteDoku
  8. El camino a la Montaña – Amilcar Guadron y Rosalinda Bello.
  9. Reto Humbold
  10. El Orinoco – Yuppi
  11. Parkou – ArteDoku
  12. Reto al Bolívar y Vertigo – ArteDoku

Proceso de selección de los vídeos ganadores: se estableció que el jurado seleccionaba el primer lugar y una mención honorifica,  el publico asistente el segundo y tercer lugar.

Jurado:

  • Juan Rondón
  • Victor Dávila
  • Jose Manuel Romero
  • Alejandro Lamus
  • Juan Fernando Burgos

Vídeos Ganadores:

Primer Lugar: El camino a la montaña -Amilcar Guadron y Rosalinda Bello.

Segundo lugar (selección del publico): Pequeños Grandes en la Cumbre

Tercer Lugar (selección del publico): El Quinto Elemento – Diego Ibarra

Quinto Elemento from Ascenso Centro de Aventura AC on Vimeo.

Mención honorífica: Pueblos. No hay disponible presentación.

Mi favorito: Reto Bolívar y Vértigo

Presentacion

Información del Festival aquí: https://www.facebook.com/events/813796785391088/

 

sesionpractica

Día: Miercoles.

Fecha: 20/04/2.016

Hora: 2pm a 4pm

Inversion: 950 Bs.

Lugar: La Abadía Restaurant, Av 3 entre calles 17 y 18. Mérida.

Esta sesión es la continuación del convesatorio realizado el 17 de fecbrero de 2.016 sobre la Gestion del Riesgo en Actividades Turisticas.

En esta oportunidad pondremos en practica lo aprendido en la sesión anterior y realizaremos un protocolo de una actividad especifica,de acuerdo a la actividad turistica que haga el participante.

Se puede hacer conexión via Skype con juan.jerf

Una propuesta para elaborar el protocolo: https://modulopae.wordpress.com/2014/12/09/clase-nro-2-y-ejercicio/


Presentacion Gestion del Riesgo

https://sway.com/s/U4qSGZPBlkMOokqb/embed


Presentación



Ejercicio